TOPOGRAFO CORNEAL

El topógrafo corneal se compone de una computadora conectada a un recipiente con luz que contiene un patrón de anillos concéntricos. El paciente está sentado en frente de la taza con su cabeza sobre una barra mientras que una serie de puntos de datos se generan en un disco placido, que ha sido proyectada sobre la córnea. Aplicaciones informáticas digitalizan estos puntos de datos para producir una impresión de la forma de la córnea, se utilizan diferentes colores para identificar diferentes elevaciones.

El procedimiento en sí es indoloro y breve. Es un examen sin contacto que fotografía la superficie del ojo utilizando la luz ordinaria. La mayor ventaja de la topografía corneal es su capacidad para detectar condiciones invisibles a la mayoría de las pruebas convencionales.